viernes, 6 de mayo de 2011

Cero Ficha

Me duele el corazón. 
Esos autos se van a mitad de madrugada con mujeres dentro. No las invito a irse. Se van solas. Por suerte no son actrices. Si lo fueran, ellas mismas te dirían: "¿Por qué no te vas?".
Nunca avives la furia de un actor, menos de un comediante. El fuego de ese dragón puede matarte. Es así desde el comienzo del juego. Soporta la densidad.
La composición obsesiva de un personaje es realizada con la misma precisión quirúrgica de los relojeros. Tic Tac. Tic Tac. El tiempo acumulado es la gran gota que termina llenando ese cuerpo vacío que se convierte precisamente en un personaje.
No está mal que algunos actores no encarnen. Es todo un mérito ser claro y creíble.
Soy un actor de decir sucio, técnicamente limitado y de insospechado origen de composición, pues es muy difícil  descifrar desde donde genero lo que invento. Soy nervio. Así le doy forma a los muñecos que creo. 
Dicen que sobreactúo.
Que me muevo mucho.
Que saturo.
Pero en lo distinto está el gusto.
Si quieres más de lo mismo no me mires. Hazme un lugar en la cama, pero si la incomodidad te invade, raudamente mi dolido pericardio convocará a ese auto con la banderita de LIBRE.

1 comentario:

  1. No se van solas, quien es el que llama el tacho? Es una invitación a la retirada...

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